El óxido nitroso (N2O) está directamente relacionado con las condiciones del proceso biológico en el tratamiento de aguas residuales y tiene un impacto climático significativo. Según las evaluaciones del IPCC, este impacto es aproximadamente 265–273 veces mayor que el del CO2, lo que significa que incluso picos de emisiones a corto plazo pueden influir significativamente en la huella de carbono global de una planta de tratamiento.

Como resultado, las emisiones que antes se consideraban insignificantes están adquiriendo relevancia operativa, y los requisitos regulatorios y de reporte se centran cada vez más en la cuantificación y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Los desarrollos europeos recientes, incluida la revisión de la Directiva de Aguas Residuales Urbanas, subrayan aún más este cambio hacia un monitoreo más sistemático de las emisiones relacionadas con los procesos.
Por ello, el N2O está ganando importancia como un proceso clave y parámetro de emisión. A diferencia de muchos parámetros convencionales, las emisiones de N2O son altamente dinámicas y pueden cambiar rápidamente en respuesta a variaciones en las condiciones del proceso, como la disponibilidad de oxígeno, carga de amonio, condiciones de carbono y estrategias de control.
Esto provoca variaciones y picos de emisión, especialmente durante condiciones de funcionamiento transitorias como fluctuaciones de carga o ajustes de control o inestabilidades de procesos. Sin una monitorización continua, estos eventos pueden permanecer indetectables — creando una brecha entre el comportamiento real del proceso y los datos disponibles para los operadores.
Al mismo tiempo, el aumento de las expectativas regulatorias requiere no solo la cuantificación de las emisiones, sino también una comprensión transparente de su origen y comportamiento dentro del proceso.
Para abordar esto, los operadores no sólo deben cuantificar las emisiones, sino también comprender su origen y responder en consecuencia bajo condiciones reales de funcionamiento.
Gracias al sistema de monitorización COMBIMASS ® GA-s Hybrid N2O los operadores dispondrán de la información para una comprensión continua del comportamiento de las emisiones — no a posteriori, sino durante el funcionamiento. Sólo entonces se pueden estabilizar los procesos, ajustar las estrategias de control y reducir activamente las emisiones.
El Sistema de monitorización COMBIMASS® GA-s Hybrid N2O en combinación con el Sistema de control VACOMASS® Flexcontrol (un sistema inteligente de control de aireación basado en control PID, optimización apoyada por IA y algoritmos de lógica difusa) forman un bucle de control cerrado y en tiempo real entre la monitorización de emisiones y la operación de la planta. En lugar de una evaluación externa retrasada, los datos se convierten en una entrada directa y activa para la optimización continua de procesos basada en la demanda, permitiendo responder de inmediato sobre el proceso, mantener condiciones de funcionamiento estables e influir activamente en el comportamiento de las emisiones.